EDUGoL: LIDERAZGO Y PARTICIPACION

Uno de los conceptos que estuvo en el debate de Street Football World en Berlín, fue el de liderazgo juvenil. Una de las experiencias relevantes fue la desarrollada a nivel latinoamericano entre los años 2015 y 2016, donde se reunieron representantes de las y los jóvenes con expertos profesionales a abordar el tema del liderazgo juvenil y que terminó con la presentación de la Guía para el Liderazgo Juvenil.

La convención entiende que el liderazgo hace referencia a conducir, guiar, dirigir. También, que un líder es el individuo de un grupo que ejerce una mayor influencia en los demás. Nos interesa destacar de él o ella, la habilidad de convencer a otros de que trabajen con entusiasmo para lograr los objetivos definidos.

Dos parecen ser las principales funciones que se esperan de el o la líder: (1) contribuyen al logro del objetivo: clarificar la información, iniciar la acción, mantener la atención de los miembros sobre el objetivo, desarrollar un plan de acción, evaluar de la actuación, etc.

Y (2) sirven el mantenimiento del grupo: guardar relaciones amistosas, arbitrar disputas, animar, estimular, estimular el autocontrol, incrementar las relaciones, etc.

Sin embargo, las experiencias que se han venido desplegando desde las organizaciones, en torno a la idea de abrir espacios al protagonismo de las y los participantes de este movimiento que se articula en la red de futbol para el desarrollo, son distintas y a veces contradictorias.

Algunas organizaciones promueven liderazgos. La o el profesional observa a los grupos y luego designa a un o una joven quien será tutoriado. Otras reconocen como liderazgo a quienes son elegidos por las y los propios participantes. Y hay también liderazgos que responden a roles asumidos por un educador(a) contratado por la institución.

Surge la necesidad de una comprensión común de lo que valoramos como expresión del protagonismo central que tienen las y los jóvenes, en los procesos de transformación social a través del futbol. Deberemos decidir con prontitud, si las y los lideres son expresión de las instituciones o son expresión de los grupos de jóvenes que convocamos. O si hay otras categorías que podamos construir para favorecer el protagonismo de los sujetos jóvenes, que está a la base de este objetivo de SFW.

El liderazgo es expresión de un grupo o conjunto de personas con un objetivo en común. La definición del objetivo común determina el tipo de liderazgo. (Así, es común reconocer distintos tipos de liderazgos. Entre estos, el l carismático, autoritario, laisses faire, etc.)

Nuestro objetivo común como red, es la transformación social, cambiar la realidad de injusticia y violencia en que viven nuestras comunidades; cambiar la lógica de la dominación por la de la colaboración; la exclusión por la inclusión.

El año 2017, en Bogotá, se definieron tres ejes de acción común para la red latinoamericana: Equidad de genero que se comprende como crítica al patriarcado y su lógica de dominación.

Protagonismo juvenil como reconocimiento de la fuerza principal del cambio que queremos y su capacidad para participar en las definiciones de la praxis colectiva.

Compromiso por el desarrollo de comunidades inclusivas y sustentables, oponiéndonos al racismo, a la discriminación, a la injusticia y cualquier forma de violencia.

Sin embargo, cabe preguntar, ¿las y los jóvenes lideres de la red tienen el mismo objetivo que la red de las instituciones? ¿Deben tenerlo?

Las y los lideres de nuestra red ¿son designados o elegidos? ¿Será conveniente nominar como animadores a los jóvenes que, de algún modo, son contratados por la institución?

Para que las instituciones accionamos, en este ámbito es urgente definir de qué liderazgo hablamos cuando convocamos a nuestros jóvenes. Y establecer politicas comunes para favorecer la emergencia del discurso de ellas y ellos.

Jose Luis
EDUCERE